En las cargas laterales, prevalentes en las extremidades superiores, las fuerzas tienden a hacer rotar los fragmentos; las resistencias quedan a cargo de los tornillos únicamente, y la placa, rígida.
Los tornillos introducidos en una única capa cortical no garantizan una resistencia suficiente para la rotación de los fragmentos.
En las cargas axiales, prevalentes en las extremidades inferiores, las fuerzas aplicadas dan origen a una flexión de los tornillos sobre la placa, lo que implica un riesgo mayor de osteólisis localizada o rotura.
Por lo tanto, es importante que los tornillos se fijen sobre dos capas corticales.